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El multinivel: ¿mito, fraude o modelo mal entendido?

El multinivel no es ni magia ni fraude: es un vehículo de negocio. En este artículo analizamos por qué el MLM funciona para algunos, fracasa para otros y qué condiciones reales se necesitan para vivir de él de forma sostenible.

NEGOCIOS CON PROPÓSITO

Susan Belén Y.

1/1/20262 min read

El multinivel: ¿mito, fraude o modelo mal entendido?

Durante años, el multinivel (MLM) ha estado atrapado entre dos narrativas igual de simplistas:
la promesa de riqueza rápida y la acusación directa de estafa.

La realidad —como suele ocurrir— es más incómoda y menos emocional.

La pregunta correcta no es si el MLM funciona.
La pregunta real es: ¿para quién funciona y bajo qué condiciones?

El MLM no es el negocio. Es el vehículo.

El multinivel no genera resultados por sí mismo.
Es un vehículo comercial que amplifica lo que la persona ya trae consigo:

  • Si hay habilidades, las potencia.

  • Si no las hay, las expone.

Por eso el mismo modelo puede ser una fuente de ingresos estables para algunos y una experiencia frustrante para otros.
El problema no suele ser el sistema. Suele ser la expectativa.

La diferencia real: empresa vs. promesa

Los casos de éxito sostenido en MLM comparten patrones muy claros:

  • Tratan el modelo como empresa, no como ingreso emocional.

  • Se enfocan en ventas reales, no solo en reclutamiento.

  • Entienden procesos, márgenes, recompra y constancia.

En contraste, cuando:

  • El producto es irrelevante.

  • El ingreso depende casi exclusivamente de traer gente.

  • Se prometen resultados financieros sin habilidades previas.

Ya no hablamos de un multinivel funcional, sino de estructuras mal diseñadas o mal comunicadas.

La verdad que casi nadie quiere escuchar

La mayoría de las personas no fracasa en el MLM porque el modelo sea malo, sino porque:

  • No sabe vender.

  • No sostiene disciplina.

  • No quiere desarrollar liderazgo.

  • Espera resultados sin proceso.

Y eso no se resuelve con motivación ni frases inspiracionales.
Se resuelve con profesionalización.

¿Por qué algunos modelos sí permiten vivir de esto?

En modelos con producto fuerte, recompra natural y margen sano —como ocurre en NICE México— el riesgo estructural disminuye:

  • El producto se vende incluso sin red.

  • Hay consumo real.

  • Los ingresos no dependen únicamente del crecimiento del equipo.

Eso no lo hace mágico.
Lo hace sostenible.

No te haces rica de un día a otro, pero puedes construir ingresos estables si haces lo que toca.

Entonces, ¿qué se necesita realmente para vivir del MLM?

Cinco elementos. Sin excepción:

  1. Mentalidad empresarial (no mentalidad de “extra”).

  2. Habilidad de ventas, sin vergüenza ni presión.

  3. Producto defendible.

  4. Liderazgo funcional (enseñar con el ejemplo).

  5. Tiempo y constancia.

Si uno falla, el modelo se percibe como fraude.
Si los cinco están, el MLM se convierte en una herramienta de apalancamiento real.